Préstamos personales: qué son, cómo funcionan, requisitos, costes y qué debes saber antes de solicitar uno


Un préstamo personal es una operación de financiación mediante la cual una entidad presta una determinada cantidad de dinero a una persona, que se compromete a devolverla en un plazo establecido junto con los intereses y, cuando corresponda, otros gastos asociados a la operación.
A diferencia de una financiación vinculada a un inmueble, el préstamo personal normalmente no utiliza una vivienda, un local o cualquier otro inmueble como garantía específica. La entidad analiza principalmente la situación económica y financiera del solicitante y su capacidad para devolver el dinero.
Por eso, antes de solicitar un préstamo personal, es importante entender cómo funciona, qué factores puede valorar la entidad y cuál será realmente el coste de la financiación.
¿Qué es exactamente un préstamo personal?
En un préstamo personal, el cliente recibe una cantidad de dinero determinada y se compromete a devolverla mediante una serie de cuotas durante un periodo previamente establecido.
Por ejemplo, una persona puede solicitar 10.000 euros para realizar una reforma, comprar un vehículo, afrontar un gasto importante o hacer frente a diferentes necesidades personales.
Si la operación es aprobada, se establecen unas condiciones concretas:
· Importe concedido.
· Plazo de devolución.
· Tipo de interés.
· Importe de las cuotas.
· Frecuencia de los pagos.
· Posibles comisiones y gastos.
· Condiciones de amortización anticipada.
El cliente debe conocer todas estas condiciones antes de contratar la financiación.
¿Cómo funciona un préstamo personal?
El funcionamiento básico es sencillo.
Primero, el cliente solicita una determinada cantidad de dinero. La entidad analiza la solicitud y estudia si considera que el cliente tiene capacidad suficiente para devolver la financiación.
Si la operación se aprueba, se formaliza el contrato y el dinero se entrega al cliente según las condiciones pactadas.
A partir de ese momento comienza la devolución del préstamo.
Cada cuota puede incluir una parte destinada a devolver el capital prestado y otra correspondiente a los intereses.
A medida que se pagan las cuotas, el capital pendiente va disminuyendo.
¿Quién puede conceder un préstamo personal?
Los préstamos personales pueden ser ofrecidos por diferentes tipos de entidades, dependiendo de su naturaleza jurídica y de la actividad que desarrollen.
Entre ellas pueden encontrarse bancos, establecimientos financieros de crédito y otras empresas que realizan actividades de financiación dentro del marco legal que les corresponda.
También existen intermediarios de crédito que no son quienes ponen directamente el dinero, sino que ayudan al cliente a encontrar y tramitar financiación con una entidad prestamista.
Esta diferencia es importante: intermediario y prestamista no significan necesariamente lo mismo.
¿Qué analiza una entidad antes de conceder un préstamo personal?
Una de las partes más importantes de cualquier préstamo personal es el estudio de solvencia.
La entidad puede analizar diferentes aspectos de la situación económica del solicitante, entre ellos:
· Sus ingresos.
· La estabilidad de esos ingresos.
· Sus gastos habituales.
· Otros préstamos existentes.
· Tarjetas y otras obligaciones financieras.
· Su nivel de endeudamiento.
· Su historial de pagos.
· La información disponible en determinados registros de riesgo.
· Su capacidad para asumir una nueva cuota.
El objetivo es determinar si el solicitante puede hacer frente a las obligaciones derivadas del nuevo préstamo.
Los ingresos son importantes
No todos los ingresos tienen necesariamente la misma consideración para una entidad financiera.
Puede existir una diferencia entre una persona con un salario estable y otra cuyos ingresos sean variables o dependan de una actividad profesional.
Entre las situaciones que pueden encontrarse están:
· Trabajadores por cuenta ajena.
· Autónomos.
· Profesionales.
· Empresarios.
· Pensionistas.
· Personas con ingresos procedentes de alquileres.
· Personas con diferentes fuentes de ingresos.
La entidad puede solicitar documentación que permita comprobar el origen, importe y estabilidad de los ingresos.
¿Qué documentación pueden solicitar?
La documentación depende de la entidad y de las características del solicitante.
A una persona asalariada pueden solicitarle, por ejemplo:
· Nóminas.
· Contrato de trabajo.
· Declaración de la renta.
· Informe de vida laboral.
· Extractos bancarios.
En el caso de un autónomo, pueden solicitarse documentos fiscales, declaraciones tributarias, información bancaria y documentación relacionada con su actividad.
Un pensionista puede acreditar sus ingresos mediante documentación de la pensión y justificantes de cobro.
Cuando existen ingresos por alquileres, pueden solicitarse contratos de arrendamiento y justificantes de los pagos recibidos.
La finalidad es comprobar que los ingresos declarados son reales y permiten valorar la capacidad de pago.
¿Qué cantidad se puede solicitar?
No existe una cantidad universal que pueda solicitar cualquier persona.
El importe máximo depende de factores como:
· Ingresos.
· Gastos.
· Endeudamiento existente.
· Capacidad de pago.
· Historial financiero.
· Política de la entidad.
· Plazo solicitado.
· Resultado del estudio de solvencia.
Por eso, solicitar una cantidad determinada no significa que vaya a ser aprobada automáticamente.
La entidad puede aprobar el importe solicitado, ofrecer una cantidad diferente o rechazar la operación.
¿Qué es el plazo del préstamo?
El plazo es el periodo durante el cual el cliente debe devolver el dinero.
Por ejemplo, un préstamo puede establecerse a 12, 24, 48 o 60 meses, dependiendo de las condiciones de la operación.
En términos generales, un plazo más largo puede reducir el importe de cada cuota, pero puede aumentar el coste total de los intereses pagados.
Por eso no conviene fijarse únicamente en cuánto se paga cada mes.
¿Qué es el tipo de interés?
El interés es el coste que el cliente paga por disponer del dinero prestado.
Dos conceptos especialmente importantes son el TIN y la TAE.
TIN
El TIN, o Tipo de Interés Nominal, representa el tipo de interés aplicado al préstamo según las condiciones establecidas.
TAE
La TAE, o Tasa Anual Equivalente, permite tener una visión más amplia del coste de una financiación al incorporar determinados elementos de la operación.
Por eso, cuando se comparan diferentes préstamos, no conviene fijarse únicamente en el TIN.
¿Qué es la cuota?
La cuota es la cantidad que el cliente debe pagar periódicamente para devolver el préstamo.
En muchos préstamos personales las cuotas son mensuales.
Una cuota puede estar formada por:
capital + intereses + otros conceptos que correspondan según el contrato.
Al principio de la operación, una parte importante de la cuota puede corresponder a intereses. Con el paso del tiempo, la composición de las cuotas cambia a medida que se amortiza el capital.
¿Qué significa amortizar un préstamo?
Amortizar significa devolver el capital prestado.
Si una persona recibe 10.000 euros y va devolviendo ese dinero mediante cuotas, está amortizando el préstamo.
Cuando el capital pendiente llega a cero, el préstamo queda completamente amortizado.
¿Se puede devolver un préstamo antes de tiempo?
En determinadas condiciones, el cliente puede realizar una amortización anticipada total o parcial.
Sin embargo, las condiciones concretas y las posibles compensaciones o comisiones dependen del tipo de préstamo, de la entidad y de la normativa aplicable.
Por eso es importante revisar siempre el contrato antes de realizar una cancelación anticipada.
¿Qué ocurre si no se paga un préstamo personal?
Si el cliente deja de pagar las cuotas, pueden producirse consecuencias económicas y legales.
Dependiendo de la situación y de las condiciones del contrato, pueden generarse cantidades pendientes, intereses de demora, reclamaciones y otras consecuencias previstas legalmente.
Además, una situación de impago puede afectar al historial financiero del cliente y dificultar la obtención de nueva financiación.
Por eso, si una persona tiene dificultades para pagar, es recomendable actuar antes de que el problema se agrave y buscar una solución con la entidad correspondiente.
¿Qué relación tienen ASNEF y los préstamos personales?
ASNEF es uno de los ficheros de información sobre solvencia patrimonial y crédito que existen en España.
Una persona que aparece en un fichero de morosidad puede encontrar mayores dificultades para obtener determinados préstamos personales.
La existencia de una deuda o de una incidencia en un fichero no significa necesariamente que todas las entidades vayan a tomar la misma decisión, pero sí puede influir en el análisis de riesgo.
Además, es importante comprobar que cualquier información registrada sea correcta y corresponda realmente a una deuda válida.
¿Qué relación tiene CIRBE con un préstamo personal?
La CIRBE, gestionada por el Banco de España, recoge información sobre determinados riesgos de crédito declarados por las entidades.
Puede incluir información relacionada con préstamos, créditos, avales y otras operaciones de riesgo.
Una CIRBE elevada no significa automáticamente que una persona no pueda conseguir financiación, pero la información puede formar parte del análisis que realiza una entidad al estudiar una nueva operación.
Préstamo personal no significa dinero gratis
Este punto parece evidente, pero es fundamental.
Cuando una persona solicita un préstamo, no devuelve únicamente el capital recibido.
Debe tener en cuenta:
· Capital.
· Intereses.
· Posibles comisiones.
· Otros gastos que correspondan.
· Coste total de la operación.
Por eso, antes de contratar un préstamo, es recomendable conocer cuánto dinero se recibe y cuánto dinero se terminará pagando en total.
¿Cuáles son las ventajas de un préstamo personal?
Entre sus posibles ventajas se encuentran:
· Permite disponer de una cantidad de dinero sin aportar normalmente un inmueble como garantía específica.
· Puede utilizarse para diferentes finalidades.
· El proceso puede ser relativamente sencillo dependiendo de la entidad.
· Permite conocer de antemano el calendario de pagos cuando las condiciones están claramente establecidas.
· Puede adaptarse a diferentes importes y plazos según la entidad.
Pero una financiación accesible no significa que sea adecuada para cualquier persona.
¿Cuáles son sus riesgos?
El principal riesgo es asumir una obligación de pago que posteriormente resulte difícil de mantener.
Antes de solicitar un préstamo es importante preguntarse:
¿Puedo pagar la cuota todos los meses sin poner en riesgo mi economía?
También conviene valorar qué ocurriría si los ingresos disminuyen o aparecen gastos imprevistos.
Una cuota que parece asumible hoy puede convertirse en un problema si cambia la situación económica del cliente.
¿Cómo elegir un préstamo personal?
Antes de contratarlo, conviene comparar:
1. Importe que realmente se necesita.
2. Cuota mensual.
3. Plazo.
4. TIN.
5. TAE.
6. Coste total.
7. Comisiones.
8. Condiciones de amortización anticipada.
9. Consecuencias del impago.
10. Condiciones generales del contrato.
No debería elegirse un préstamo únicamente porque tenga una cuota mensual más baja.
Una cuota menor puede deberse simplemente a un plazo más largo y terminar suponiendo un coste total superior.
Ejemplo sencillo
Imaginemos una persona que necesita 10.000 euros.
Solicita un préstamo personal y la entidad establece:
· Capital: 10.000 €.
· Plazo: 48 meses.
· Tipo de interés: el establecido en el contrato.
· Cuotas: mensuales.
El cliente no debería limitarse a preguntar:
“¿Cuánto pagaré al mes?”
También debería preguntar:
“¿Cuánto voy a devolver en total cuando termine el préstamo?”
Esa segunda pregunta permite entender mucho mejor el verdadero coste de la financiación.
¿Cuándo puede tener sentido un préstamo personal?
Puede ser una opción cuando una persona necesita una cantidad determinada de dinero y dispone de ingresos suficientes y estables para asumir las cuotas.
Sin embargo, no existe un préstamo que sea adecuado para todo el mundo.
La decisión dependerá de la situación económica de cada persona, de la cantidad que necesita, del plazo, del coste de la financiación y de su capacidad real de pago.
Antes de solicitar un préstamo personal
Antes de firmar, conviene revisar tranquilamente toda la documentación y asegurarse de comprender:
· Cuánto dinero se recibe.
· Cuánto se debe devolver.
· Cuánto se pagará cada mes.
· Durante cuánto tiempo.
· Qué intereses se aplican.
· Qué comisiones existen.
· Qué ocurre si se paga antes.
· Qué sucede en caso de impago.
La financiación debe entenderse antes de contratarse.
Si necesitas una cantidad más elevada o no cumples los requisitos de un préstamo personal, existe otra alternativa: los préstamos con garantía hipotecaria, que permiten conseguir financiación utilizando un inmueble como garantía.
Conclusión
El préstamo personal es una de las formas más habituales de financiación para particulares. Su funcionamiento puede parecer sencillo, pero detrás de una cuota mensual existen diferentes elementos que conviene conocer: capital, intereses, plazo, solvencia, endeudamiento, documentación y coste total.
La clave no está únicamente en conseguir financiación, sino en entender las condiciones y valorar si la operación encaja realmente con la capacidad económica del solicitante.
Antes de contratar cualquier préstamo personal, compara las condiciones, revisa el contrato y asegúrate de que puedes asumir las cuotas durante todo el plazo de la operación.
La información de este artículo tiene carácter general y divulgativo. Las condiciones concretas de cualquier préstamo dependen de la entidad, del producto y de las circunstancias de cada solicitante.

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