Declaración de herederos: qué es, cuándo se necesita y cómo se tramita


La declaración de herederos es un trámite que permite determinar quiénes son los herederos de una persona fallecida cuando corresponde aplicar la sucesión abintestato, es decir, cuando no existe un testamento válido que determine quién debe recibir la herencia.
Este procedimiento es especialmente importante cuando el fallecido deja bienes, como una vivienda, un terreno, un local o una cuenta bancaria, y es necesario determinar legalmente quién tiene derecho a la herencia.
¿Qué es exactamente la declaración de herederos?
La declaración de herederos abintestato es un acta notarial de notoriedad mediante la que se determina qué familiares tienen la condición de herederos y cuáles son los derechos que les corresponden conforme a la legislación aplicable.
Por tanto, no se trata simplemente de identificar a los familiares del fallecido. El objetivo es determinar quiénes tienen derecho a sucederle cuando procede la sucesión intestada.
Por ejemplo, una persona fallece sin haber otorgado testamento y deja una vivienda y otros bienes. Antes de poder continuar determinadas actuaciones relacionadas con la herencia, puede ser necesario acreditar quiénes son sus herederos.
¿Cuándo es necesaria?
La declaración de herederos se utiliza principalmente cuando una persona fallece sin un título sucesorio válido que permita determinar quiénes son sus herederos.
La legislación también contempla determinados supuestos en los que, aunque exista un testamento o contrato sucesorio, procede la sucesión abintestato, por ejemplo cuando existe una resolución firme que invalida el título sucesorio o la institución de heredero.
Un ejemplo sencillo sería el de una persona que fallece sin testamento dejando una vivienda a su nombre. En ese caso será necesario determinar quiénes son las personas llamadas legalmente a la herencia.
¿Quién puede solicitarla?
Pueden solicitar la declaración de herederos quienes se consideren con derecho a suceder al fallecido y tengan interés legítimo.
La Ley del Notariado contempla, entre otros, a los descendientes, ascendientes, cónyuge o persona unida por una relación de afectividad análoga a la conyugal y los parientes colaterales.
No es necesario que todos los posibles herederos sean quienes inicien el procedimiento. Puede hacerlo una persona con interés legítimo ante el notario competente.
¿Dónde se realiza?
La declaración de herederos se tramita ante un notario competente.
La ley establece varios criterios para determinar qué notario puede intervenir, relacionados, entre otras circunstancias, con el último domicilio o residencia habitual del fallecido, el lugar donde se encuentre la mayor parte de su patrimonio o el lugar donde haya fallecido, siempre que se cumplan las condiciones establecidas legalmente.
¿Qué documentación suele ser necesaria?
Para iniciar el procedimiento es necesario acreditar determinados hechos y relaciones familiares.
Entre la documentación que puede ser necesaria se encuentra la identificación del fallecido, el certificado de defunción, el certificado del Registro General de Actos de Última Voluntad y la documentación que permita acreditar el parentesco.
También pueden utilizarse otros documentos o pruebas y el notario puede solicitar información adicional cuando sea necesario para determinar correctamente quiénes son los herederos. El Consejo General del Notariado señala también la intervención habitual de dos testigos que conozcan a la familia del fallecido.
¿Cómo se tramita?
El procedimiento comienza con la solicitud ante el notario y la aportación de la documentación necesaria.
El notario analiza la información aportada y realiza las diligencias que correspondan para comprobar los hechos que fundamentan la declaración. En determinados casos puede existir un periodo para que otras personas interesadas presenten alegaciones u oposición.
Una vez realizadas las diligencias previstas legalmente y transcurridos los plazos correspondientes, el notario emite su juicio sobre si los hechos y circunstancias acreditados permiten determinar por notoriedad quiénes son los herederos.
Si el resultado es positivo, el acta identifica a los herederos y expresa los derechos que legalmente les corresponden.
Un ejemplo práctico
Imaginemos que Antonio fallece sin testamento y deja una vivienda.
Sus familiares necesitan saber quiénes son legalmente los herederos para poder continuar con las actuaciones relacionadas con la herencia.
Se inicia entonces la declaración de herederos ante notario, se acredita el fallecimiento y el parentesco y se aporta la documentación necesaria.
Después de realizar las comprobaciones correspondientes, el notario puede declarar quiénes son los herederos conforme a la legislación aplicable.
¿La declaración de herederos significa que ya se ha aceptado la herencia?
No necesariamente.
La declaración de herederos sirve para determinar quiénes tienen la condición de herederos en una sucesión intestada.
Esto es diferente de las actuaciones posteriores relacionadas con la aceptación y adjudicación de la herencia, mediante las que los herederos deciden y formalizan cómo se adquieren los bienes y derechos hereditarios.
Por eso, obtener una declaración de herederos no significa que todo el proceso de una herencia haya terminado.
¿Por qué puede ser importante cuando existe una vivienda?
Cuando la herencia incluye un inmueble, conocer quiénes son los herederos puede ser especialmente importante para poder continuar con las actuaciones relacionadas con ese inmueble.
Por ejemplo, si una familia ha heredado una vivienda y necesita realizar posteriormente una operación financiera utilizando ese inmueble, será necesario revisar previamente la situación jurídica y documental de la propiedad.
En Cashvelox, cuando una persona plantea una operación de financiación aportando un inmueble recibido por herencia, la documentación relacionada con la herencia puede ser relevante para estudiar correctamente la situación del inmueble y de las personas que intervienen en la operación.
¿Es lo mismo una declaración de herederos que un testamento?
No.
El testamento es el documento mediante el que una persona establece determinadas disposiciones para después de su fallecimiento, dentro de los límites establecidos por la ley.
La declaración de herederos, en cambio, sirve para determinar quiénes son los herederos cuando procede la sucesión intestada.
Por eso, son trámites diferentes y cumplen funciones diferentes.
En resumen
La declaración de herederos permite determinar quiénes son los herederos de una persona fallecida cuando corresponde aplicar la sucesión intestada.
Se tramita mediante un acta de notoriedad ante un notario competente y requiere acreditar el fallecimiento, la ausencia de un título sucesorio válido cuando corresponda y el parentesco o las circunstancias que permitan determinar quiénes tienen derecho a la herencia.
Cuando la herencia incluye un inmueble, este trámite puede ser especialmente relevante para acreditar quiénes tienen derechos sobre la propiedad y poder continuar con las actuaciones posteriores relacionadas con ella.



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