Documentación para solicitar financiación: qué necesitas y cómo prepararla


Solicitar financiación no consiste únicamente en indicar cuánto dinero necesitas. Para poder estudiar una operación es necesario conocer la situación económica del solicitante y, cuando existe un inmueble como garantía, también conocer las características y la situación jurídica de esa propiedad.
Por eso, preparar correctamente la documentación puede facilitar el estudio de una solicitud de financiación y evitar retrasos provocados por información incompleta o desactualizada.
La documentación concreta dependerá del tipo de financiación, de la situación del solicitante, del inmueble y de las características de cada operación. No existe una lista única que sea obligatoria en todos los casos.
En este artículo explicamos los principales documentos que pueden solicitarse y para qué sirve cada uno.
¿Qué es una nota simple?
La nota simple es un documento informativo del Registro de la Propiedad que permite conocer la situación registral de un inmueble.
Entre la información que puede aparecer se encuentra la identificación de la finca, quién figura como titular de los derechos inscritos y determinadas cargas, limitaciones o derechos que afecten al inmueble, como una hipoteca o un usufructo. También puede aparecer el Código Registral Único (CRU).
La nota simple tiene carácter informativo y no da fe del contenido de los asientos registrales. Por eso, cuando se necesita acreditar oficialmente frente a terceros el contenido del Registro, puede ser necesaria una certificación registral.
En una solicitud de financiación con garantía inmobiliaria, la nota simple puede ser especialmente útil para conocer quién figura como propietario y qué cargas aparecen registradas sobre el inmueble.
Cómo solicitar una nota simple
La nota simple puede solicitarse a través del Registro de la Propiedad correspondiente o mediante la sede electrónica del Colegio de Registradores.
Para localizar una finca se pueden utilizar diferentes datos, entre ellos:
El CRU o IDUFIR.
Los datos del titular.
Los datos registrales.
Determinados datos de localización del inmueble, como la dirección.
El Colegio de Registradores permite realizar la búsqueda utilizando diferentes criterios, incluso cuando el solicitante no conoce todos los datos registrales de la propiedad.
Una vez expedida, la nota simple puede recibirse en formato electrónico para su consulta.
Es recomendable revisar que los datos de la finca y del titular sean correctos y que la información sea suficientemente reciente para el trámite que se vaya a realizar.
Cómo interpretar una nota simple
Recibir una nota simple no significa necesariamente que toda la información sea fácil de entender a primera vista.
Al revisarla conviene prestar atención, entre otros aspectos, a:
Titularidad: quién figura como propietario o titular de derechos sobre la finca.
Descripción de la finca: información registral que permite identificar el inmueble.
Cargas: hipotecas, embargos u otras cargas o derechos que puedan aparecer inscritos.
Limitaciones: determinadas restricciones o situaciones jurídicas que afecten a la finca.
CRU: Código Registral Único que identifica la finca registral.
Por ejemplo, si una persona indica que es propietaria de una vivienda pero en la documentación registral aparecen varios titulares, será necesario tener en cuenta esta circunstancia antes de continuar con determinadas operaciones.
También es importante recordar que la nota simple refleja la situación registral correspondiente al momento en que se expide.
Escritura de propiedad
La escritura pública es un documento otorgado ante notario que puede acreditar una operación jurídica, como una compraventa de un inmueble.
En una compraventa, la escritura aporta seguridad jurídica y deja constancia de la voluntad de las partes. El notario también realiza determinadas comprobaciones relacionadas con la operación y con la situación del inmueble.
Cuando se solicita financiación utilizando un inmueble como garantía, la escritura puede ayudar a comprobar cómo se adquirió la propiedad y qué información consta en el título correspondiente.
Por ejemplo, puede ser necesario disponer de la escritura de compraventa mediante la cual el propietario adquirió una vivienda, un local o una nave.
Certificación registral
La certificación registral es diferente de la nota simple.
Mientras que la nota simple tiene carácter informativo, la certificación registral tiene carácter de documento público y está autorizada con la firma electrónica del registrador. Puede referirse al dominio o incluir también las cargas que graven la finca.
Por tanto, no debemos tratar ambos documentos como si fueran exactamente iguales.
En una operación concreta puede ser suficiente una nota simple, mientras que en otras circunstancias puede solicitarse una certificación registral.
Tasación
La tasación consiste en valorar económicamente un inmueble mediante un procedimiento realizado por un profesional o sociedad de tasación habilitada, según el tipo de operación y la normativa aplicable.
En una financiación hipotecaria, la tasación sirve para conocer el valor de la garantía inmobiliaria. El Banco de España explica que, dentro del estudio de una hipoteca, se realiza una tasación de la garantía, pero también señala que la solvencia del cliente no debe basarse principalmente en el valor de esa garantía.
Esto es importante porque tener un inmueble de determinado valor no significa automáticamente que una financiación vaya a ser aprobada.
También se analiza la situación económica del solicitante, incluyendo ingresos, gastos, activos y compromisos financieros.
Documentación de ingresos
Los ingresos son una parte importante del estudio de una solicitud de financiación.
Dependiendo de la situación del solicitante, pueden utilizarse diferentes documentos para acreditar esos ingresos:
Nóminas.
Contrato de trabajo.
Declaración de la renta.
Certificados de pensiones o prestaciones.
Documentación fiscal de autónomos.
Extractos bancarios.
Documentación de ingresos procedentes de alquileres.
Otros documentos que permitan acreditar ingresos regulares.
No todas las personas tienen el mismo tipo de ingresos, por lo que la documentación necesaria puede variar.
Por ejemplo, una persona asalariada puede acreditar sus ingresos principalmente mediante nóminas, mientras que un autónomo puede necesitar documentación fiscal y bancaria adicional.
El objetivo es disponer de información suficiente y fiable sobre la situación económica del solicitante.
Declaración de la renta
La declaración de la renta puede aportar información relevante sobre la situación económica de una persona.
Dependiendo del caso, puede ayudar a comprobar los ingresos declarados y determinadas circunstancias económicas y fiscales.
Sin embargo, la declaración de la renta no siempre refleja por sí sola toda la situación económica actual. Por ejemplo, los ingresos de una persona pueden haber cambiado desde la última declaración presentada.
Por este motivo, en determinadas operaciones pueden solicitarse también documentos más recientes, como nóminas, certificados de ingresos o extractos bancarios.
Vida laboral
La vida laboral es un informe de la Seguridad Social que muestra información sobre los periodos de alta y baja, las empresas en las que una persona ha trabajado, su actividad como autónomo y los días que ha estado de alta.
Puede ser útil para conocer la trayectoria laboral de una persona y complementar otros documentos utilizados para acreditar sus ingresos.
Actualmente, la Seguridad Social permite consultar y descargar la vida laboral a través de Importass, además de otros canales de la Seguridad Social.
Por ejemplo, una persona puede presentar sus últimas nóminas para demostrar cuánto está cobrando actualmente y utilizar la vida laboral como documento complementario para mostrar su trayectoria laboral.
Extractos bancarios
Los extractos bancarios permiten comprobar los movimientos de una cuenta durante un determinado periodo.
Pueden servir para complementar la información proporcionada mediante otros documentos y ayudar a comprobar determinados ingresos y gastos.
Por ejemplo, si una persona declara recibir ingresos periódicos procedentes de un alquiler, los movimientos bancarios pueden ayudar a acreditar que esos pagos se están produciendo.
También pueden resultar útiles cuando existen ingresos variables o cuando es necesario entender mejor el movimiento económico de una operación.
La información bancaria debe utilizarse siempre de acuerdo con las condiciones y requisitos de la operación y respetando la normativa aplicable sobre protección de datos.
Documentación de préstamos
Si el solicitante tiene otros préstamos, puede ser necesario aportar información sobre ellos.
Esta documentación puede incluir:
Contrato del préstamo.
Importe pendiente.
Cuota mensual.
Plazo restante.
Entidad con la que está contratado.
Información sobre otras obligaciones financieras.
¿Por qué puede ser importante?
Porque una financiación nueva no se estudia de forma aislada. Las obligaciones económicas que ya tiene el solicitante pueden formar parte del análisis de su capacidad de pago.
En el caso de las operaciones hipotecarias, el Banco de España explica que en el estudio de viabilidad se tienen en cuenta ingresos, gastos y compromisos, y que también puede consultarse la CIRBE para conocer determinados riesgos bancarios.
Documentación de una hipoteca
Si el solicitante tiene actualmente una hipoteca sobre el inmueble o sobre otra propiedad, puede ser necesario aportar información sobre ella.
Entre los documentos que pueden solicitarse se encuentran:
Escritura de la hipoteca.
Información del préstamo hipotecario.
Saldo pendiente.
Cuota mensual.
Plazo pendiente.
Información sobre posibles cargas relacionadas con el inmueble.
Esta información permite conocer qué deuda existe actualmente y cómo afecta a la operación que se está estudiando.
Por ejemplo, si una vivienda tiene una hipoteca pendiente, no basta con conocer el valor aproximado de la vivienda. También es necesario conocer la deuda existente sobre ella.
Documentación de un inmueble
La documentación de un inmueble puede estar formada por diferentes documentos.
Dependiendo de la operación, pueden solicitarse:
Nota simple.
Escritura de propiedad.
Certificación registral, cuando corresponda.
Información catastral.
Referencia catastral.
Certificado descriptivo y gráfico.
Tasación.
Información sobre hipotecas o cargas existentes.
Otros documentos relacionados con la situación jurídica o económica del inmueble.
El Catastro permite a los titulares obtener, entre otros documentos, certificados de sus inmuebles y certificados descriptivos y gráficos.
Es importante diferenciar la información registral de la catastral. El Registro de la Propiedad y el Catastro cumplen funciones diferentes y sus datos no deben considerarse automáticamente equivalentes.
Cómo preparar una solicitud de financiación
Preparar la documentación antes de iniciar una solicitud puede hacer que el estudio sea más ordenado y evitar que posteriormente sea necesario buscar documentos de forma urgente.
Una buena preparación puede consistir en:
1. Tener clara la cantidad que necesitas
Antes de solicitar financiación, conviene saber aproximadamente cuánto dinero necesitas y para qué finalidad.
2. Preparar la información sobre tus ingresos
Reúne los documentos que permitan conocer tu situación económica actual.
Si eres trabajador por cuenta ajena, pueden ser relevantes tus nóminas y otros documentos laborales.
Si eres autónomo, puede ser necesaria documentación fiscal y bancaria.
Si recibes una pensión, una prestación o ingresos por alquiler, prepara los documentos que permitan acreditar esos ingresos.
3. Preparar la información sobre tus deudas
Si tienes préstamos, hipotecas u otras obligaciones financieras, reúne la información correspondiente.
4. Preparar la documentación del inmueble
Si la financiación está respaldada por una propiedad, ten preparada la información disponible sobre el inmueble, especialmente la documentación registral y la escritura de propiedad.
5. Comprobar que los documentos estén actualizados
Un documento antiguo puede no reflejar la situación actual.
Por ejemplo, una nota simple puede mostrar una situación registral que posteriormente haya cambiado. Del mismo modo, una nómina antigua puede no reflejar los ingresos actuales.
6. Revisar que los datos coincidan
Comprueba que nombres, documentos, titulares, direcciones y demás datos sean coherentes entre la documentación presentada.
Las diferencias entre documentos pueden generar dudas y hacer necesario solicitar información adicional.
¿Es necesario presentar toda esta documentación?
No necesariamente.
Cada operación es diferente y la documentación que se solicite dependerá de factores como el tipo de financiación, la situación económica del solicitante, sus ingresos, sus obligaciones financieras y, cuando existe una garantía inmobiliaria, las características y situación del inmueble.
El Banco de España señala que para estudiar una operación hipotecaria la entidad analiza la capacidad de pago teniendo en cuenta, entre otros aspectos, ingresos presentes y previsibles, activos, gastos y compromisos. También puede realizarse una tasación y consultarse la información disponible sobre riesgos.
Por eso, es preferible entender la documentación como una forma de demostrar y comprobar la situación real de la operación, y no como una lista idéntica que todas las personas tengan que presentar.
Una documentación ordenada puede facilitar el estudio
Cuando la información está completa, actualizada y bien organizada, resulta más sencillo conocer la situación económica del solicitante y las características del inmueble.
Esto es especialmente importante cuando existen diferentes fuentes de ingresos, varios titulares, préstamos pendientes, una hipoteca, cargas registrales u otras circunstancias que deban analizarse.
No disponer de una nómina, tener ingresos variables o encontrarse en una situación financiera diferente a la habitual no significa por sí mismo que no pueda estudiarse una operación. Lo importante es poder aportar documentación que permita conocer la situación real del solicitante y valorar la operación de forma individual.
Conclusión: cómo preparar la documentación para solicitar financiación
La documentación es una parte fundamental del estudio de una solicitud de financiación.
La nota simple permite conocer información registral del inmueble; la escritura acredita el título correspondiente; la certificación registral ofrece información con carácter de documento público; la tasación permite valorar una garantía inmobiliaria; y los documentos de ingresos y obligaciones financieras ayudan a conocer la situación económica del solicitante.
Preparar toda esta información con antelación puede facilitar el estudio y evitar retrasos innecesarios.
En Cashvelox estudiamos cada operación de forma individual. Si necesitas financiación con garantía sobre un inmueble y quieres conocer las posibilidades de tu caso, puedes solicitar financiación y aportar la información disponible para que podamos estudiar tu situación.



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