Reunificación de deudas: cómo funciona y cuándo puede ser una opción


Tener varias deudas al mismo tiempo puede hacer que las finanzas personales sean difíciles de gestionar. Un préstamo personal, una financiación para el coche, una tarjeta de crédito o una hipoteca pueden generar varias cuotas, diferentes fechas de pago y distintos tipos de interés.
Cuando esta situación empieza a resultar complicada, una de las alternativas que puede estudiarse es la reunificación de deudas.
La reunificación consiste, de forma general, en sustituir varias deudas por una nueva financiación que permita cancelarlas y concentrar el pago en una sola cuota. Dependiendo de la operación, la nueva financiación puede estructurarse mediante un préstamo personal o mediante una operación con garantía hipotecaria. El Banco de España explica que, cuando una reunificación resulta viable, las deudas existentes pueden cancelarse anticipadamente y sustituirse por un nuevo préstamo, normalmente ampliando el plazo para reducir la cuota mensual.
Ahora bien, reducir la cuota mensual no significa necesariamente pagar menos en total. Si el plazo aumenta, los intereses pueden mantenerse durante más tiempo y el coste total de la financiación puede ser superior. Además, pueden existir gastos de cancelación y formalización que deben incorporarse al cálculo.
Por eso, una reunificación no debe plantearse simplemente para pagar menos cada mes. Lo importante es estudiar qué se debe actualmente, cuánto costará la nueva operación y si realmente mejora la situación financiera.
1. ¿Qué es una reunificación de deudas?
Una reunificación de deudas es una operación mediante la cual varias obligaciones financieras se agrupan en una nueva financiación.
En lugar de mantener diferentes préstamos o créditos con varias cuotas, se cancela la deuda existente que pueda incluirse en la operación y se formaliza una nueva financiación con unas nuevas condiciones.
El objetivo habitual es simplificar los pagos y, en determinados casos, conseguir una cuota mensual inferior a la suma de las cuotas anteriores.
Por ejemplo, imaginemos una persona que tiene:
Un préstamo personal: 250 € al mes.
Un préstamo para el coche: 220 € al mes.
Una deuda de tarjeta de crédito: 180 € al mes.
En total, está pagando 650 € al mes.
Una posible reunificación podría sustituir esas obligaciones por una única financiación con una cuota inferior, por ejemplo 430 € mensuales.
Pero esos 430 € no significan automáticamente que el cliente vaya a ahorrar 220 € de coste total. Puede haber una ampliación del plazo, intereses adicionales y gastos asociados.
Por eso, hay que distinguir entre:
Reducir la cuota mensual y reducir el coste total de la deuda.
Son dos cosas diferentes.
2. ¿Cómo funciona una reunificación de deudas?
El proceso comienza analizando todas las deudas que tiene el solicitante.
Hay que conocer, entre otros aspectos:
Cuánto queda pendiente de cada préstamo.
Qué cuota se está pagando.
Cuánto tiempo queda.
Qué tipo de interés se aplica.
Si existen comisiones por cancelación anticipada.
Qué otras cargas tiene el solicitante.
Cuáles son sus ingresos.
Qué garantías puede aportar.
Qué cantidad necesita reunificar.
Una vez estudiada la situación, se determina si existe una alternativa de financiación viable.
En una reunificación aprobada, la nueva financiación se utiliza para cancelar las deudas que forman parte de la operación y el cliente pasa a tener una nueva obligación de pago.
El Banco de España describe precisamente este funcionamiento: se analizan las deudas y, si la operación es viable, se concede un nuevo préstamo y se cancelan anticipadamente los anteriores.
Ejemplo
Una persona tiene tres deudas:
Deuda | Saldo pendiente | Cuota |
Préstamo personal | 12.000 € | 300 € |
Coche | 8.000 € | 240 € |
Tarjeta de crédito | 5.000 € | 180 € |
Total | 25.000 € | 720 € |
Su situación actual implica pagar 720 € cada mes.
Si se estudia una nueva financiación de 25.000 € para cancelar las tres deudas y la nueva cuota fuese de 480 €, la persona reduciría su desembolso mensual en 240 €.
Pero habría que analizar el plazo, el interés y todos los gastos antes de afirmar que la operación es más barata.
3. ¿Qué deudas se pueden reunificar?
No existe una lista universal que garantice que cualquier deuda pueda incorporarse a una reunificación.
Dependerá del tipo de deuda, de las condiciones del nuevo préstamo y del criterio de la entidad o financiador que estudie la operación.
En función del caso, pueden analizarse deudas como:
Créditos al consumo.
Financiaciones de vehículos.
Deudas derivadas de tarjetas de crédito.
Determinadas líneas de crédito.
Hipotecas, cuando la estructura de la operación lo permita.
Otras obligaciones financieras susceptibles de ser canceladas dentro de la nueva financiación.
Una tarjeta de débito, por su funcionamiento habitual, no constituye por sí misma una deuda de crédito. Por eso, no debe confundirse una tarjeta de débito con una tarjeta de crédito.
La situación debe revisarse caso por caso, porque no todas las obligaciones pueden incorporarse necesariamente a una misma operación.
4. Reunificar préstamos, créditos y tarjetas
Una de las situaciones más habituales que lleva a plantearse una reunificación es tener diferentes productos de financiación al mismo tiempo.
Una persona puede tener un préstamo personal, un crédito para un vehículo y una deuda pendiente en una tarjeta de crédito.
Cada producto puede tener:
Una cuota distinta.
Un tipo de interés distinto.
Un plazo diferente.
Una fecha de pago diferente.
Un contrato distinto.
La reunificación permite intentar convertir esas diferentes obligaciones en una sola financiación.
La principal ventaja práctica es la simplificación de la gestión.
En lugar de controlar cinco pagos diferentes, el cliente podría tener una única cuota mensual.
Sin embargo, antes de realizar la operación hay que comprobar si la nueva financiación mejora realmente la situación y cuáles serán sus condiciones.
5. ¿Qué es una reunificación con garantía hipotecaria?
La reunificación con garantía hipotecaria utiliza un inmueble como garantía de la nueva financiación.
Puede estudiarse, por ejemplo, cuando una persona es propietaria de una vivienda, local, nave u otro inmueble y necesita reorganizar varias deudas.
La garantía inmobiliaria puede permitir estructurar una operación diferente de la que sería posible mediante un préstamo personal sin garantía.
No obstante, utilizar un inmueble como garantía supone una responsabilidad importante. En caso de incumplimiento, pueden existir consecuencias sobre el bien que garantiza la operación.
Además, cuando la operación entra dentro del ámbito de la Ley 5/2019, existen determinadas obligaciones de información, evaluación de solvencia y protección del prestatario. La norma regula los préstamos garantizados mediante hipoteca u otro derecho real de garantía sobre inmuebles de uso residencial cuando se cumplen los requisitos de su ámbito de aplicación, y también regula la intermediación de crédito inmobiliario.
Por eso, una reunificación con garantía hipotecaria debe analizarse con especial cuidado.
6. ¿Qué requisitos se necesitan para reunificar deudas?
Los requisitos dependen de la operación y del financiador.
Normalmente será necesario estudiar la solvencia económica del solicitante, sus ingresos, las deudas existentes y las garantías disponibles.
En las operaciones reguladas por la Ley 5/2019, la evaluación de la solvencia del potencial prestatario es una obligación expresa.
En una operación concreta pueden analizarse aspectos como:
Ingresos
Hay que comprobar si existen ingresos suficientes y demostrables para hacer frente a la nueva cuota.
Endeudamiento
Se estudia cuánto debe actualmente la persona y qué obligaciones mantiene.
Historial crediticio
Pueden consultarse fuentes de información crediticia, incluida la CIRBE y determinados ficheros privados de solvencia cuando legalmente corresponda.
Inmueble
Cuando existe una garantía inmobiliaria, es importante conocer el valor del inmueble y las cargas que pesan sobre él.
Importe solicitado
La cantidad que se necesita debe guardar relación con la situación financiera y con las garantías disponibles.
En Cashvelox, el formulario de estudio de viabilidad contempla actualmente operaciones para propietarios de inmuebles, con un valor superior a 60.000 €, ingresos demostrables y un importe mínimo solicitado de 10.000 €. Cuando existe una hipoteca pendiente, actualmente se indica que no se estudian operaciones en las que la deuda hipotecaria supere el 50 % del valor de la propiedad.
Estos criterios corresponden al estudio de viabilidad de Cashvelox y no significan que sean requisitos generales aplicables a todas las empresas o entidades financieras.
7. ¿Qué documentación se necesita?
La documentación concreta dependerá de la operación.
Habitualmente pueden solicitarse documentos que permitan comprobar:
Identidad del solicitante.
Ingresos.
Situación laboral o profesional.
Deudas existentes.
Cuotas pendientes.
Información de los préstamos que se quieren cancelar.
Información del inmueble, si existe garantía hipotecaria.
Cargas registrales.
Situación financiera general.
En una operación inmobiliaria puede ser necesario aportar documentación relacionada con la propiedad y sus cargas.
El objetivo es que quien estudia la operación pueda conocer la situación real y valorar correctamente la viabilidad.
Cuanto más clara sea la información aportada, más fácil será analizar qué alternativas pueden existir.
8. ¿Cuánto se puede ahorrar con una reunificación?
Esta es una de las preguntas más importantes, y también una de las que más cuidado requieren.
No existe un porcentaje de ahorro que pueda garantizarse de antemano.
Una reunificación puede reducir la cuota mensual, pero eso no significa automáticamente que el coste total vaya a ser menor.
El Banco de España advierte de que, al alargar el plazo para reducir la cuota, el coste total de la operación puede aumentar. También pueden existir gastos adicionales derivados de cancelaciones y de la formalización del nuevo préstamo.
Ejemplo orientativo
Supongamos que actualmente una persona paga:
300 € por un préstamo.
250 € por otro préstamo.
150 € por una tarjeta.
Total: 700 € al mes.
Tras una reunificación, la nueva cuota podría ser de 450 € al mes.
El ahorro mensual sería:
700 € − 450 € = 250 €
Pero esta diferencia no debe interpretarse como 250 € de ahorro real.
Para conocer el ahorro económico habría que comparar:
capital pendiente + intereses futuros + comisiones + gastos de cancelación + gastos de formalización
de la situación actual frente al coste total de la nueva financiación.
Solo después de hacer esa comparación podemos saber si realmente existe un ahorro.
9. ¿Cómo cambia la cuota mensual al reunificar las deudas?
La cuota mensual suele depender principalmente del importe financiado, el tipo de interés y el plazo.
Cuando se aumenta el plazo, normalmente es posible reducir la cuota mensual, aunque se mantienen los pagos durante más tiempo.
Por eso, una reunificación puede ser especialmente interesante para una persona que tiene dificultades para afrontar varias cuotas elevadas y necesita reorganizar sus pagos.
Pero también puede ocurrir lo contrario: que el cliente termine pagando durante muchos más años una deuda que originalmente tenía un plazo mucho menor.
Ejemplo sencillo
Imaginemos una deuda de 30.000 €.
Una financiación con un plazo relativamente corto puede generar una cuota elevada.
Si esa misma cantidad se estructura a un plazo mayor, la cuota mensual puede reducirse.
Pero el cliente también estará pagando intereses durante más tiempo.
Por eso, la cuota mensual no debe analizarse de forma aislada.
Hay que estudiar siempre:
cuota + plazo + tipo de interés + coste total.
10. Ventajas de reunificar deudas
La reunificación puede presentar algunas ventajas cuando la operación es adecuada para la situación del cliente.
Una única cuota
Una de las principales ventajas es pasar de varios pagos a una sola cuota mensual.
Mayor facilidad de organización
Al existir un único pago, puede resultar más sencillo controlar los gastos mensuales.
Posible reducción de la cuota
En determinadas operaciones, ampliar el plazo puede reducir la cantidad que se paga cada mes.
Reorganización financiera
La operación puede permitir ordenar diferentes deudas y establecer una estructura de financiación diferente.
Mayor previsibilidad
Tener una única financiación puede facilitar la planificación mensual, especialmente cuando anteriormente existían numerosas obligaciones.
Ahora bien, ninguna de estas ventajas significa que una reunificación sea automáticamente conveniente.
11. Riesgos y aspectos que debes tener en cuenta
Una reunificación también tiene riesgos.
El primero es pensar únicamente en la cuota.
Una cuota más baja puede resultar atractiva, pero si el plazo aumenta considerablemente, el coste total puede crecer.
El Banco de España señala precisamente que una reducción de la cuota mediante la ampliación del plazo puede implicar un mayor coste total y comprometer los ingresos futuros durante más tiempo.
También pueden existir:
Comisiones por cancelar anticipadamente determinados préstamos.
Gastos de formalización.
Costes relacionados con una nueva garantía.
Honorarios de intermediación, cuando correspondan.
Mayor plazo de endeudamiento.
Mayor coste total.
Y existe un aspecto especialmente importante en las operaciones con garantía hipotecaria:
el inmueble queda vinculado como garantía de la financiación.
Por eso, hay que estudiar la operación antes de firmarla y comprender perfectamente sus consecuencias.
La propia Ley 5/2019 establece obligaciones de transparencia y evaluación de solvencia en las operaciones inmobiliarias que entran en su ámbito.
12. ¿Cuándo puede tener sentido reunificar las deudas?
No existe una respuesta universal.
Puede tener sentido estudiar una reunificación cuando una persona mantiene varias deudas y la suma de las cuotas resulta difícil de gestionar o existe una necesidad real de reorganizar su estructura financiera.
También puede ser una opción que merezca la pena analizar cuando existe un inmueble que permite estudiar una financiación con garantía y otras alternativas no resultan adecuadas.
Pero no debería utilizarse simplemente para seguir aumentando el endeudamiento.
Antes de reunificar conviene hacerse varias preguntas:
¿Cuánto debo realmente?
¿Cuánto pago cada mes?
¿Cuánto me queda por pagar?
¿Cuánto costará la nueva financiación?
¿Qué gastos tendrá la operación?
¿Podré asumir la nueva cuota?
La respuesta a estas preguntas permite valorar la operación con mucha más claridad.
13. Reunificación después de un rechazo bancario
Que un banco haya rechazado una solicitud de financiación no significa que otra operación vaya a aprobarse automáticamente.
El rechazo puede deberse a diferentes motivos: nivel de endeudamiento, ingresos insuficientes, historial crediticio, características de la operación, garantías o criterios internos de la entidad.
Por eso, cuando una persona recibe un rechazo, lo más importante es entender por qué se ha producido.
En determinadas situaciones puede existir una alternativa de financiación con una estructura diferente, pero será necesario volver a estudiar la solvencia y las características de la operación.
No debe confundirse:
«otro banco puede estudiar la operación»
con
«la operación está garantizada».
La decisión dependerá siempre del análisis correspondiente.
14. Reunificación de deudas y CIRBE
La CIRBE, gestionada por el Banco de España, es una base de datos que recoge información sobre préstamos, créditos, avales y garantías declarados por las entidades. No es un registro de morosos.
Cuando una persona solicita una operación de riesgo, como un préstamo o una hipoteca, una entidad declarante o un intermediario de crédito inmobiliario puede consultar determinada información de la CIRBE para conocer las obligaciones que mantiene el solicitante y valorar el riesgo de la operación.
Por eso, la CIRBE puede ser relevante cuando se estudia una reunificación.
¿Qué aparece en la CIRBE?
El informe agregado proporciona información sobre el riesgo acumulado por tipo de operación, incluyendo importes y determinados datos sobre garantías y plazos.
Además, el titular puede solicitar gratuitamente información sobre sus propios datos registrados.
Esto puede ser útil antes de solicitar una reunificación, porque permite conocer mejor las obligaciones que aparecen declaradas.
Es importante recordar que aparecer en CIRBE no significa estar en ASNEF.
Son sistemas diferentes y cumplen funciones distintas.
15. Reunificación de deudas y ASNEF
ASNEF pertenece al ámbito de los ficheros de información sobre solvencia patrimonial y crédito.
Su finalidad y funcionamiento son diferentes de los de la CIRBE.
La Agencia Española de Protección de Datos establece determinados requisitos para que una persona física pueda ser incluida en un fichero de morosidad. Entre ellos se encuentra la existencia de una deuda cierta, vencida y exigible que haya resultado impagada, además del cumplimiento de otras condiciones legales y de información.
Por tanto:
CIRBE no es un fichero de morosos.
Una persona puede aparecer en CIRBE porque mantiene determinados riesgos financieros declarados y no necesariamente porque haya dejado de pagar.
En cambio, la inclusión en un fichero de morosidad requiere que se cumplan los requisitos legales correspondientes.
La existencia de ASNEF puede complicar el acceso a determinadas financiaciones, pero tampoco significa automáticamente que cualquier operación sea imposible.
Cada caso debe estudiarse individualmente y teniendo en cuenta la situación completa.
16. Ejemplos prácticos de reunificación de deudas
Ejemplo 1: varios préstamos
Una persona tiene tres préstamos:
15.000 € pendientes.
9.000 € pendientes.
6.000 € pendientes.
La deuda total es de:
15.000 + 9.000 + 6.000 = 30.000 €
Actualmente paga 750 € al mes entre las tres cuotas.
Se estudia una nueva financiación de 30.000 € para cancelar las deudas anteriores y la nueva cuota resultante sería de 500 €.
La reducción mensual sería de:
750 € − 500 € = 250 €
La persona tendría una sola cuota y 250 € menos de pagos mensuales.
Pero antes de considerar la operación favorable habría que analizar el plazo, el interés y el coste total.
Ejemplo 2: reunificación con inmueble
Una persona tiene varias deudas y es propietaria de una vivienda.
La vivienda tiene un valor suficiente para ser analizada como garantía y el propietario dispone de ingresos demostrables.
En este caso puede estudiarse una reunificación con garantía hipotecaria, siempre que la operación resulte jurídicamente y económicamente viable.
No basta con tener una vivienda.
También deben analizarse las cargas existentes, los ingresos, la deuda pendiente y el importe solicitado.
Ejemplo 3: cuando reducir la cuota puede aumentar el coste
Una persona paga actualmente 900 € mensuales y quiere reducir esa cantidad.
Después de reunificar, pasa a pagar 550 €.
A primera vista, parece una mejora de 350 € al mes.
Sin embargo, si para conseguir esa cuota el plazo se amplía considerablemente, puede terminar pagando durante más años y asumir un coste total superior.
Este es uno de los motivos por los que el Banco de España recomienda calcular las consecuencias económicas antes de firmar una reunificación.
17. Preguntas frecuentes sobre la reunificación de deudas
¿Reunificar deudas significa pedir más dinero?
No necesariamente.
El objetivo de una reunificación puede ser cancelar varias deudas mediante una nueva financiación.
En algunos casos, la operación puede incluir liquidez adicional si las condiciones lo permiten, pero eso depende del estudio concreto.
¿Puedo reunificar préstamos de diferentes bancos?
Puede ser posible, dependiendo de la operación y de las condiciones del nuevo financiador.
Precisamente una de las finalidades de la reunificación es sustituir diferentes obligaciones, incluso cuando proceden de entidades distintas, por una nueva estructura de financiación.
¿Se pueden reunificar tarjetas de crédito?
Las deudas pendientes de determinadas tarjetas de crédito pueden ser susceptibles de inclusión en una operación, dependiendo de sus características y de las condiciones del financiador.
No debe confundirse una tarjeta de crédito con una tarjeta de débito.
¿Puedo reunificar si tengo una hipoteca?
Puede ser posible estudiar una operación en determinados casos, pero dependerá de la deuda pendiente, del valor del inmueble, de los ingresos y de las condiciones de la nueva financiación.
¿Puedo reunificar si tengo una propiedad?
Disponer de un inmueble puede permitir estudiar una financiación con garantía hipotecaria, pero tener una propiedad no garantiza la aprobación de una operación.
En Cashvelox, actualmente se estudian operaciones para propietarios de inmuebles con valor superior a 60.000 €, ingresos demostrables y un importe mínimo solicitado de 10.000 €, sujeto al estudio de viabilidad.
¿Puedo reunificar si aparezco en CIRBE?
Sí puede ser posible estudiar una operación.
Estar registrado en CIRBE no significa ser moroso. La CIRBE recoge información sobre determinados riesgos financieros y puede ser consultada en el análisis de una nueva operación.
¿Puedo reunificar si estoy en ASNEF?
La presencia en un fichero de morosidad puede dificultar el acceso a financiación, pero no permite afirmar por sí sola que cualquier operación sea imposible.
Será necesario conocer la deuda, su situación actual, la solvencia del solicitante y las condiciones de la operación.
Además, la inclusión en un fichero de morosidad está sometida a determinados requisitos legales.
¿Una reunificación siempre reduce la cuota?
No.
La cuota puede reducirse si la nueva financiación permite ampliar el plazo o modificar las condiciones, pero no existe una garantía de que la cuota vaya a ser inferior.
¿Pagaré menos dinero en total?
No necesariamente.
Precisamente uno de los principales riesgos es que una cuota inferior se consiga alargando el plazo, lo que puede aumentar el coste total.
¿Qué pasa si no puedo pagar la nueva cuota?
Las consecuencias dependerán del contrato y de la estructura de la financiación.
Cuando existe una garantía hipotecaria, el incumplimiento puede afectar al inmueble dado en garantía.
Por eso es fundamental valorar la capacidad real de pago antes de formalizar la operación.
18. ¿Cómo puede ayudarte Cashvelox con una reunificación de deudas?
En Cashvelox estudiamos cada operación de forma individual para determinar si existe una alternativa de financiación adecuada.
El primer paso es conocer la situación completa: deudas, ingresos, inmueble, cargas y cantidad que necesita el cliente.
Actualmente, Cashvelox ofrece un estudio de viabilidad gratuito y sin compromiso. El formulario está orientado a propietarios de inmuebles y contempla, entre otros criterios, un valor del inmueble superior a 60.000 €, ingresos demostrables e importe mínimo solicitado de 10.000 €.
Cuando existe una hipoteca pendiente, el formulario indica actualmente que no se estudian operaciones en las que dicha hipoteca supere el 50 % del valor de la propiedad.
Esto no significa que una reunificación vaya a ser aprobada automáticamente.
El objetivo del estudio es conocer la situación y determinar si puede existir una solución de financiación que encaje con las características de la operación.
En las operaciones que impliquen intermediación de crédito inmobiliario, la normativa establece además requisitos específicos de registro, transparencia y evaluación de solvencia. La Ley 5/2019 exige que los intermediarios de crédito inmobiliario estén inscritos en el registro correspondiente para desarrollar válidamente las actividades de intermediación a las que se refiere la norma.
Conclusión
La reunificación de deudas puede ser una alternativa para personas que tienen varias obligaciones financieras y necesitan reorganizar sus pagos.
Su principal atractivo suele estar en la posibilidad de sustituir varias cuotas por una sola y, dependiendo de la operación, reducir el importe mensual.
Pero una cuota más baja no significa necesariamente un ahorro.
Para saber si una reunificación realmente puede ser conveniente hay que comparar la situación actual con la nueva financiación teniendo en cuenta el importe pendiente, los intereses, el plazo, las comisiones, los gastos y el coste total.
Además, cuando la operación utiliza un inmueble como garantía, hay que analizar cuidadosamente las consecuencias y la capacidad de pago.
La CIRBE también debe entenderse correctamente: no es un fichero de morosos, sino una base de datos de información sobre riesgos financieros. ASNEF y otros ficheros de solvencia cumplen una función diferente y están sujetos a requisitos específicos para la inclusión de datos.
Por eso, antes de tomar una decisión, lo más importante es estudiar la situación financiera completa.
En Cashvelox analizamos de forma individual las operaciones de financiación y buscamos, cuando resulta viable, alternativas que puedan adaptarse a las características del cliente.
Si tienes varias deudas, eres propietario de un inmueble y necesitas conocer qué opciones de financiación podrían existir, puedes solicitar un estudio de viabilidad gratuito y sin compromiso.



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